Me giré en la cama y te encontré a mi derecha.
Te di un beso en la espalda, despues dos, despues tres.
Seguí el camino de tu columna, subiendo por el cuello hasta besarte las orejas.
Tu barba me hizo cosquillas y me quedé ahi, contemplándote.

Te ves tan hermoso dormido.

Tu cabello castaño desordenado y tu ceño sin fruncir por las preocupaciones de todos los días. Tus pestañas descansan sobre tus pomulos y tu labios entreabiertos.
Si giro un poco mas, puedo besar ese labio de pipa que tanto me gusta.

Tu respiración es tranquila y susurra.
Tu cuerpo esta calentito y me acomodo detras tuyo tratando de abrazarte.
Me gusta dormir así.

Teóricamente, es al reves.
Tu deberías abrazarme a mí.
Pero a mi me gusta así.

Abrazandote desde atrás velo por tu sueño.
Y porque nadie ni nada te moleste mientras estés conmigo.
Porque eres la cosa mas hermosa que he visto en mi vida.
Y porque es mi forma de devolverte lo mucho que te preocupas por mí.

Duerme tranquilo, mi amor, estoy aquí.
Descansa bien, mi dulce, estoy atrás tuyo.
Que no importa que suceda cuando despunte el día, o qué penurias traiga el sol, no importa que crisis nos ataque hoy o quién venga a agobiarte.
Cuando estés aquí, conmigo, yo me encargaré de cuidar de tí.

Teóricamente, es al reves.
Tu deberías abrazarme a mí.
Pero a mi me gusta así.

Quizá discutamos sobre quién se queda con mas sábanas.
O quien destapa al otro por las noches.
Probablemente me retes por tener los pies fríos.
Seguramente te los apoyaré encima para calentarme.
Sin lugar a dudas me dirás: "Cariño, tu quieres congelarme o esta es tu forma de saludarme?"
Obviamente, estallaré en carcajadas.

Duerme, dulce.
Duerme y descansa.
Que esa espalda cansada se quite todos los pesos al entrar en la cama
Y dejame que te abrace por detrás y te deje un reguero de besos en la piel.
Uno por cada problema. Uno por cada angustia. Uno por cada pesar.

Duerme dulce, duerme y descansa.

Tu espalda esta segura.
La estoy cuidando yo.